Inseguridad. La voz que te frena

No se ve, pero condiciona decisiones, relaciones y oportunidades.

La inseguridad personal no aparece porque sí. Está estrechamente ligada a la autoestima y a cómo interpretamos nuestras experiencias. No es solo lo que te pasó, es el significado que tu mente le dio en ese momento.

Hay un mito relativamente extendido acerca de la inseguridad, y es que necesitamos eliminarla para avanzar, cuando lo que se ha comprobado es que hay que avanzar con ella, que la seguridad y la confianza en uno mismo llegan después de actuar (no antes). En ese momento la inseguridad deja de controlarte.

Algunas recomendaciones en este sentido:

  • Tenemos que ponerle un nombre, para hacerla más consciente y quitarle poder.
  • Preguntarnos si se trata de un hecho o una interpretación nuestra
  • Reducir la comparación con los demás (‘comparamos nuestro “entre bambalinas” con la puesta en escenario de los demás; a nosotros en ropa de estar por casa con ellos en sus mejores galas)
  • Construir evidencia propia que contradiga nuestra idea de incapacidad

 

La falta de autoestima conecta directamente con la raíz de la inseguridad.

No naciste así. La autoestima no es algo con lo que naces, es algo que construyes.

La autoestima está muy ligada al diálogo interno. Y aquí está el problema: tu mente aprende a hablarte como le han hablado.

Quédate con esta idea:

No necesitas sentirte listo para empezar, necesitas empezar para sentirte listo.

Poco a poco la seguridad llega, y entonces todo cambia.

 

En Clínica Adarma podemos acompañarte en este proceso. 

 

Rocío Bazo – psicóloga sanitaria sistémica. Psicoterapeuta de parejas e individual

 

Psicoterapia y salud integradora

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