En Navidad, esta dimensión se hace especialmente visible. Las comidas navideñas no solo son una suma de ingredientes, implican muchos más elementos, como emociones, recuerdos, tradiciones y celebraciones que solemos compartir.
Preparar una receta familiar, degustar platos típicos con amigos o simplemente disfrutar del acto de sentarse juntos a la mesa, son rituales que alimentan nuestra identidad y nuestro sentido de pertenencia. También estas fiestas conllevan en ocasiones, ciertas expectativas sobre cómo deben ser, y lo que «tiene que pasar» en ellas.
Disfrutar de la comida en estas fechas no solo es sano, sino necesario. Va más allá de comer: significa reconectar, celebrar y construir memoria emocional.
Ya sea porque vivas estas fiestas con mayor compañía, o menos, … con unas expectativas cumplidas o no, … De cualquier forma, es importante destacar que cuidar de nuestro bienestar implica también permitirnos disfrutar y honrar la comida en toda su riqueza, sin reducirla únicamente a lo que nos aporta en nutrientes.
Esta Navidad, recuerda: alimentar tu salud es también dar espacio a la alegría, la compañía y la tradición (tal y como sea vivida para ti) en tu mesa.
Inés Guijarro, Nutricionista clínica integrativa
Date permiso a poder vivir estas fiestas como te nazca hacerlo, y con mucho amor propio. Yo te espero en tu espacio, en Clínica Adarma
Psicoterapia y Salud Integradora