¿Existe la crisis de identidad?
Analicemos los conceptos fundamentales de esta pregunta por separado; crisis e identidad
Empecemos hablando de la identidad. La identidad se puede entender como el conjunto de rasgos que nos diferencian de los demás. Desde este punto de vista, parece razonable (y, de alguna manera, inevitable) preguntarse por estos rasgos, con el objetivo de auto-conocernos.
Uno de los autores que más ha estudiado la identidad es Erik Erikson, enfocándola fundamentalmente a la adolescencia. Aunque empieza a formarse años antes en la infancia, es en el período adolescente cuando se presenta estrictamente el conflicto de identidad.
Por otro lado, nos encontramos con el término “crisis”, que suele tener una connotación negativa. Sin embargo, en chino se representa con dos caracteres, que significan “peligro” y “oportunidad”. En este sentido, parece que depende de la perspectiva desde la que miremos.
Preguntarse quiénes somos y a dónde vamos en sí mismo no tiene por qué ser perjudicial. El problema llega cuando nos hacemos este tipo de preguntas de forma recurrente e incluso obsesiva, llegando a formar gran parte de nuestras preocupaciones.
Si sientes que tienes conflicto con tu identidad, nosotras podemos ayudarte.